Si solo tienes 30 segundos
- La parótida es la mayor glándula salival y se nota delante y debajo de la oreja, así que su inflamación se ve y se palpa con facilidad.
- La mayoría de las veces se debe a virus, bacterias o a un cálculo que obstruye la salida de la saliva, y mejora con medidas sencillas.
- Si aparece un bulto duro que no se va, hay debilidad en la cara o la hinchazón no baja en dos o tres semanas, conviene una valoración.
Lectura: 15 minutosIr directo a las señales de alarma
Te miras al espejo y notas la zona de delante o debajo de la oreja más hinchada que el otro lado. Quizá te molesta al masticar, al tragar o al abrir la boca, o te has despertado con la cara un poco deformada. Es una de las consultas que más preocupan, porque se ve, se toca y uno piensa enseguida en lo peor.

La buena noticia es que, en consulta vemos a diario parótidas inflamadas y la mayoría tienen una causa concreta y un tratamiento claro. En este artículo te explicamos por qué se hincha esta glándula, qué síntomas acompañan a cada causa, cuándo conviene estar tranquilo y cuándo pedir una valoración sin esperar demasiado.
La mayoría de las parótidas inflamadas tienen causa y solución; lo importante es saber cuándo hay que estudiarlas.
Dr. Javier Arias Gallo, cirujano oral y maxilofacialCapítulo I
Qué es la glándula parótida y por qué se inflama
La parótida es la mayor de las glándulas salivales. Tenemos una a cada lado de la cara, situada justo delante y debajo del oído, apoyada sobre el ángulo de la mandíbula. Su función es fabricar saliva y verterla dentro de la boca a través de un conducto que desemboca a la altura de la segunda muela superior. Es una glándula importante porque por su interior pasa el nervio facial, el que mueve los músculos de la cara.
Cuando esta glándula se inflama hablamos de sialadenitis o, cuando se afecta de forma más global, de parotiditis. La inflamación puede ser aguda, cuando aparece de golpe y dura poco, o crónica, cuando se repite o se mantiene en el tiempo. Puede afectar a un solo lado o a los dos a la vez, y detrás de ella puede haber desde una simple infección hasta un cálculo que tapona la salida de la saliva.
Capítulo II
Causas de la parótida inflamada
No todas las parótidas inflamadas son iguales. Conocer la causa es el primer paso para elegir el tratamiento, y por eso en consulta dedicamos tiempo a averiguar qué hay detrás de esa hinchazón. Estas son las causas más frecuentes.
- 1
Infección por virus
La más conocida son las paperas, que afectan sobre todo a personas no vacunadas y suelen hinchar las dos parótidas. Hoy son poco frecuentes gracias a la vacuna, pero conviene tenerlas en cuenta.
- 2
Infección bacteriana
Suele ocurrir cuando fluye poca saliva, por deshidratación o en personas mayores, y la bacteria más habitual es el Staphylococcus aureus. La glándula duele, se pone roja y caliente, y a veces sale pus por el conducto dentro de la boca.
- 3
Cálculos u obstrucción
Una piedrecita de sales salivales puede taponar el conducto e impedir que salga la saliva. El signo típico es que la glándula se hincha y duele al comer, cuando más saliva se produce, y luego baja poco a poco.
- 4
Tumores
La parótida puede desarrollar tumores benignos, siendo el adenoma pleomorfo el más frecuente, y también malignos como el carcinoma mucoepidermoide. Suelen notarse como un bulto que crece despacio y que, a diferencia de las infecciones, no duele.
- 5
Enfermedades autoinmunes
El síndrome de Sjögren hace que el sistema inmunitario ataque a las glándulas salivales y lagrimales. Se acompaña de boca y ojos secos, y la parótida puede hincharse de forma mantenida o repetida en ambos lados.
Capítulo III
Síntomas de la glándula parótida inflamada
Los síntomas dependen mucho de la causa, pero hay un conjunto de señales que se repiten y que ayudan a orientar el diagnóstico. Si reconoces varias de ellas, merece la pena anotarlas para la consulta.
- 1
Hinchazón visible
Aumento de volumen delante de la oreja o justo debajo del ángulo de la mandíbula, en uno o los dos lados.
- 2
Dolor al mover la boca
Molestia o dolor al masticar, al tragar o al abrir la boca, que a veces empeora al comer.
- 3
Boca seca o mal sabor
Sensación de poca saliva o un sabor desagradable en la boca, sobre todo si hay obstrucción o infección.
- 4
Fiebre y enrojecimiento
La piel sobre la glándula se pone roja y caliente y puede aparecer fiebre cuando hay infección.
- 5
Pus por el conducto
Al presionar la glándula puede salir material purulento por dentro de la boca, signo de infección bacteriana.
- 6
Bulto que no duele
Una masa que se palpa, crece despacio y no molesta, que siempre conviene estudiar.
Que un síntoma aparezca no significa que haya algo grave, pero la combinación de varios y, sobre todo, su evolución en el tiempo, es lo que nos da la pista más valiosa. Un dolor que mejora en unos días no inquieta igual que un bulto firme que no se va.
Capítulo IV
Cuándo una parótida inflamada es grave
La mayoría de las inflamaciones de parótida no son graves y se resuelven bien, pero hay signos que no conviene dejar pasar. Esta pequeña lista te ayuda a decidir si estás ante algo que debe valorarse pronto.
¿Te suena alguna?
Señales de alarma que no conviene dejar pasar
Si no marcas ninguna señal, lo más probable es que estés ante un cuadro leve. Aun así, si las molestias siguen tras unos días, pide valoración para quedarte tranquilo.
Marcar una o dos señales no significa que haya algo serio, pero sí que conviene que un especialista te explore y decida si hace falta alguna prueba.
Si marcas tres o más señales, te recomendamos pedir una valoración pronto para estudiar la glándula con calma y descartar causas que requieran tratamiento.
Esta lista orienta, no diagnostica. Solo una exploración y, si procede, las pruebas adecuadas permiten saber qué ocurre en tu caso.
Capítulo V
Cuánto dura una parótida inflamada
La duración depende de la causa. Cuando se trata de una infección por virus, lo habitual es que la hinchazón mejore en una o dos semanas a medida que el cuadro se resuelve por sí solo. Si es una infección bacteriana y se trata a tiempo, suele ir a mejor en pocos días o, como mucho, en una semana larga.
Cuando el origen es un cálculo, la glándula puede hincharse y deshincharse con las comidas durante semanas hasta que se resuelve la obstrucción. La regla práctica es sencilla: si una parótida inflamada no mejora en dos o tres semanas, o reaparece una y otra vez, conviene estudiarla para saber qué hay detrás.
- 1
Infección por virus
Una o dos semanas
- 2
Infección bacteriana tratada
De pocos días a una semana larga
- 3
Cálculo u obstrucción
Hasta resolver la obstrucción, variable
- 4
Bulto o causa crónica
No se va sola, hay que estudiarla
Capítulo VI
Cómo se diagnostica
Llegar al diagnóstico es un proceso ordenado que empieza por lo más sencillo y solo avanza a pruebas más completas cuando hacen falta. Lo primero es saber escuchar y explorar.
- 1
Exploración
Preguntamos por cómo empezó, si duele al comer y cuánto tiempo lleva, y palpamos la glándula y el cuello. Muchas veces la historia y la exploración ya orientan la causa.
- 2
Ecografía
Es la prueba inicial más útil porque no irradia, es cómoda y permite ver si hay un cálculo, un absceso o un nódulo. Se hace en la misma consulta en pocos minutos.
- 3
Resonancia o TAC
Cuando se necesita ver mejor la glándula, su relación con el nervio facial o descartar una masa, recurrimos a estas pruebas de imagen. Aportan un mapa detallado de la zona.
- 4
Punción o analítica
Si aparece un bulto, una punción con aguja fina (PAAF) toma una pequeña muestra para analizarla. Una analítica de sangre ayuda a valorar infección o enfermedad autoinmune.
Capítulo VII
Glándula parótida inflamada: tratamiento según la causa
No existe un único tratamiento para la parótida inflamada, porque depende por completo de qué la haya provocado. En la práctica trabajamos por escalones, empezando por lo más sencillo y reservando la cirugía para los casos que la necesitan.
Medidas en casa y medicación
- Cuándo
- Cuadros leves, infecciones víricas y mientras se estudia la causa
- Quién lo lleva
- El propio paciente, con pautas del médico
- Qué implica
- Buena hidratación, calor local, masaje suave de la glándula hacia el conducto y sialogogos como caramelos ácidos o chicle sin azúcar para estimular la saliva. Se pueden añadir antiinflamatorios para el dolor.
Tratamiento de la causa
- Cuándo
- Cuando hay una causa concreta identificada
- Quién lo lleva
- Médico y, según el caso, reumatología
- Qué implica
- Antibióticos si la infección es bacteriana, drenaje si se forma un absceso, resolución del cálculo que obstruye el conducto y, en las enfermedades autoinmunes, corticoides o manejo conjunto con reumatología.
Cirugía
- Cuándo
- Tumores o inflamaciones crónicas que no responden
- Quién lo lleva
- Cirujano oral y maxilofacial
- Qué implica
- Extirpación de la glándula o de la parte afectada mediante parotidectomía, preservando el nervio facial. Es la opción cuando hay un bulto que debe retirarse o cuando los problemas se repiten sin solución.
El tratamiento se decide siempre tras explorar y, si hace falta, estudiar la glándula; estas pautas son orientativas.
Capítulo VIII
Cuándo hace falta cirugía de parótida
La cirugía, llamada parotidectomía, se plantea sobre todo cuando hay un tumor que debe retirarse o cuando la inflamación es crónica y no responde a otros tratamientos. El reto de esta operación es que el nervio facial atraviesa la glándula, por lo que la clave está en identificarlo, preservarlo y vigilarlo durante toda la intervención para proteger el movimiento de la cara.
En nuestra práctica utilizamos una incisión tipo lifting, que deja la cicatriz oculta alrededor de la oreja y apenas se nota. El nervio facial se monitoriza durante la cirugía, y para evitar el hundimiento de la zona y reducir el llamado síndrome de Frey empleamos un colgajo de SMAS que rellena y protege el área. Lo habitual es una sola noche de ingreso.
Oído en la sala de espera
Tres frases que se repiten mucho, y lo que hay detrás de cada una.
Me ha salido un bulto delante de la oreja y no me duele nada.
Que no duela no quiere decir que no haya que mirarlo; de hecho, los bultos que crecen despacio y sin dolor son los que más conviene estudiar. Con una exploración y una ecografía solemos salir de dudas enseguida.
Se me hincha al empezar a comer y luego se me baja.
Ese patrón es muy típico de un cálculo que tapona la salida de la saliva. Tiene solución, y el primer paso es confirmarlo con una ecografía.
Tengo paperas de pequeño, ¿me pueden volver?
Las paperas como tal protegen bastante tras pasarlas o vacunarse, pero la parótida puede inflamarse por otras causas distintas. Por eso vale la pena saber qué hay detrás en cada caso.
Capítulo IX
Cuándo ir al especialista
Conviene pedir valoración si notas un bulto que no desaparece en dos o tres semanas, si la hinchazón no baja a pesar del tratamiento, si aparece debilidad o desviación en la cara, o si hay fiebre alta con mucho dolor o salida de pus. También si la glándula se hincha una y otra vez o si tienes dudas y prefieres quedarte tranquilo con una opinión profesional.
El especialista de referencia para la glándula parótida es el cirujano oral y maxilofacial, que puede explorarla, pedir las pruebas adecuadas y plantear el tratamiento, incluida la cirugía si llegara a hacer falta. Si estás en Madrid, puedes pedir una valoración con el Dr. Javier Arias Gallo en el Hospital Ruber Juan Bravo llamando al 911 11 93 02.
Capítulo X
Cómo cuidar la parótida y prevenir problemas
No todas las causas se pueden evitar, pero sí hay hábitos sencillos que ayudan a que la saliva fluya bien y que reducen el riesgo de infecciones y obstrucciones. Son medidas fáciles de incorporar al día a día.
- Mantén una buena higiene bucal, cepillándote a diario y cuidando las encías.
- Bebe agua suficiente para no estar deshidratado, sobre todo en personas mayores.
- Asegúrate de tener la vacuna de las paperas al día.
- Estimula la saliva con chicle sin azúcar o caramelos ácidos si notas la boca seca.
- Consulta sin demora ante cualquier bulto persistente delante o debajo de la oreja.
Para tu primera consulta
Tu cuaderno para la consulta
Para aprovechar mejor la consulta, te ayuda llevar anotadas algunas preguntas; aquí tienes una guía.
Capítulo XI
Preguntas frecuentes sobre la parótida inflamada
¿Cuánto dura una parótida inflamada?
Depende de la causa. Una inflamación por virus suele mejorar en una o dos semanas, y una infección bacteriana tratada en pocos días o una semana larga. Si no mejora en dos o tres semanas o reaparece, conviene estudiarla.
¿Cuándo es grave una parótida inflamada?
Las señales que deben hacerte consultar pronto son un bulto duro que no se va, debilidad o parálisis en la cara, fiebre alta con mucho dolor o pus, y una hinchazón que crece rápido o no baja con tratamiento. La mayoría de los casos, sin embargo, no son graves.
¿Cuándo debo ir al especialista?
Si el bulto o la hinchazón no desaparecen en dos o tres semanas, si se repiten, si aparece debilidad facial o si hay fiebre con pus. También cuando tengas dudas y quieras una opinión profesional para quedarte tranquilo.
¿Cómo puedo bajar la inflamación en casa?
Ayuda beber mucha agua, aplicar calor local, masajear suavemente la glándula hacia la boca y estimular la saliva con caramelos ácidos o chicle sin azúcar. Un antiinflamatorio puede aliviar el dolor, pero estas medidas no sustituyen la valoración si no mejora.
¿La parótida inflamada es contagiosa?
Depende de la causa. Las paperas, que son víricas, sí se contagian, mientras que un cálculo o un tumor no lo son. Por eso es importante saber qué hay detrás de la inflamación.
¿Puede ser un tumor?
La parótida puede desarrollar tumores, la mayoría benignos como el adenoma pleomorfo. Suelen notarse como un bulto que crece despacio y no duele, y por eso siempre conviene estudiar una masa persistente con una ecografía y, si hace falta, una punción.
¿Qué especialista trata la glándula parótida?
El especialista de referencia es el cirujano oral y maxilofacial, que explora la glándula, solicita las pruebas necesarias y plantea el tratamiento, incluida la cirugía cuando es preciso. En Madrid puedes acudir a la consulta del Dr. Javier Arias Gallo.

Dr. Javier Arias Gallo
Resuelve tu parótida inflamada con una buena valoración
Una exploración a tiempo suele bastar para saber qué está pasando y poner solución sin alarmas. Pide tu valoración con el Dr. Javier Arias Gallo en el Hospital Ruber Juan Bravo de Madrid llamando al 911 11 93 02.
- Dónde
- Hospital Ruber Juan Bravo · Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial · Madrid
- Teléfono
- 911 11 93 02
- Correo
- javierariasgallo@gmail.com
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