¿Cuándo está indicado el avance maxilomandibular?
Cada paciente requiere una valoración individualizada, pero este procedimiento suele recomendarse cuando existen alteraciones esqueléticas importantes.
Las indicaciones más frecuentes son:
- Mandíbula retraída (Clase II esquelética).
- Apnea obstructiva del sueño.
- Ronquidos severos asociados a una vía aérea estrecha.
- Mordida incorrecta.
- Perfil facial poco proyectado.
- Alteraciones funcionales de los maxilares.
- Dificultad para masticar correctamente.
En muchos pacientes, esta cirugía mejora tanto la funcionalidad como la estética facial.

Avance maxilomandibular y apnea del sueño
Una de las principales indicaciones del avance maxilomandibular es el tratamiento de la apnea obstructiva del sueño cuando existe una alteración en la posición de los maxilares.
Al avanzar el maxilar y la mandíbula también se desplazan los tejidos blandos de la vía aérea, aumentando el espacio disponible para el paso del aire.
Beneficios respiratorios
- Mayor apertura de la vía aérea.
- Reducción de los episodios de apnea.
- Disminución de los ronquidos.
- Mejor calidad del sueño.
- Mayor descanso y rendimiento diario.
Por este motivo, el avance maxilomandibular está considerado uno de los tratamientos quirúrgicos más eficaces para determinados casos de apnea obstructiva del sueño.
Mejora de la armonía facial
Además de sus beneficios funcionales, esta cirugía produce una mejora importante en las proporciones del rostro.
Al reposicionar ambos maxilares se consigue:
- Mayor proyección del tercio medio facial.
- Mejor definición del perfil.
- Equilibrio entre nariz, labios y mentón.
- Corrección de la apariencia de mandíbula retraída.
- Mayor soporte de los tejidos blandos.
El resultado es una apariencia más armónica y natural, siempre adaptada a las características faciales de cada paciente.
Planificación virtual 3D: máxima precisión quirúrgica
Uno de los aspectos que diferencia la cirugía realizada por el Dr. Javier Arias Gallo en Madrid es el uso de tecnología digital avanzada.
Antes de la intervención se realiza un estudio completo mediante:
- Exploración clínica.
- Escaneado digital.
- Fotografías faciales.
- Tomografía computarizada (TC 3D).
Toda esta información permite realizar una planificación virtual tridimensional, simulando los movimientos óseos antes de entrar en quirófano.

Ventajas de la planificación 3D
- Cirugía completamente personalizada.
- Mayor precisión.
- Resultados más previsibles.
- Mejor equilibrio facial.
- Optimización de la función respiratoria y de la mordida.
Cirugía guiada por ordenador y placas personalizadas
En muchos casos, el tratamiento se complementa con tecnología CAD/CAM, que permite fabricar elementos adaptados específicamente a la anatomía del paciente.
Entre ellos se incluyen:
- Guías quirúrgicas personalizadas.
- Placas de osteosíntesis preformadas.
- Sistemas de fijación diseñados mediante impresión 3D.
¿Qué ventajas ofrecen?
- Mayor exactitud en el reposicionamiento de los maxilares.
- Mejor adaptación anatómica.
- Reducción de ajustes durante la cirugía.
- Resultados más precisos y reproducibles.
¿Es necesario llevar ortodoncia?
En la mayoría de los casos, sí.
El tratamiento suele realizarse de forma coordinada con el ortodoncista para conseguir una mordida estable y funcional.
La ortodoncia prepara la posición de los dientes y la cirugía corrige la posición de los huesos maxilares, logrando un resultado integral.
Recuperación tras el avance maxilomandibular
La recuperación es progresiva y está supervisada de forma continua.
Durante los primeros días es habitual presentar:
- Inflamación facial.
- Molestias leves o moderadas.
- Dieta adaptada temporalmente.
- Recuperación gradual de la función masticatoria.
El seguimiento postoperatorio permite controlar la evolución y garantizar una recuperación segura.